HERNAN BAQUERO BRACHO

 La zona donde se gestó la personalidad del “Vallenato” o “Provinciano”, el lugar donde se desarrolló la historia de la provincia Guajira y Vallenata fue un Valle pequeño. Comprendido en un triángulo de una base que partía de Valencia con su vértice en Barrancas y su otra base en una línea que partía de Fonseca y se extendía por San Juan del Cesar, El Molino, Villanueva y Urumita. En ese triángulo llegaron los Españoles con su sangrienta conquista y con ellos – los Españoles – llegó la mezcla de razas, el conquistador sació su sed de lujuria en las indias de este pequeño Valle y fue cuando apareció el Mestizo, después trajeron los esclavos del África y del cruce del Amo blanco y la Esclava negra surgió el Mulato. Indio, Mestizo, Mulato, Blanco y Negro se fusionaron en un cruce permanente del que surgió un nuevo tipo humano de altas calidades: el “Vallenato” o “Provinciano”, con los descendientes de esa fusión de razas, se empezó a poblar el Valle. Pueblos y caseríos aparecieron en toda la zona que va desde la llanura de La Guajira hasta los Valles de Upar. Fueron pueblos que nacieron condenados a la soledad, pueblos de costeños sin mar, de gente honesta y trabajadora, de abuelos que impusieron la estructura social en un mundo de realidades mágicas, donde no había distingos de clases, ni de color. Uno de los resultados de esa mezcla racial, que forma parte del ser provinciano, es la música.

 El Indio dio la Guacharaca, el Negro, la Caja y el Ritmo, el Español el Aire y los Versos y el Acordeón que llegó de Europa, unió todo en un solo Son: la música Provinciana o la música Vallenata que “Por Culpa del Valle” tal como está registrada en una canción enorme de José “Casquita” Mazeneth, se quedó en el Valle. En toda esa leyenda que se formó en ese Valle precioso llegaron inmigrantes de otras latitudes, como es el caso de uno de los Mitos del Acordeón que tuvo Villanueva: Escolástico Romero Rivera, padre de la orgullosa Dinastía Romero Ospino, quien llegó muy muchacho a este pueblo, procedente de Becerril, Departamento del Cesar, donde más tarde se enamora de una hermosa morena, Doña Ana Ospino, hija de Luis Ospino, quien también fue magnífico acordeonista y Escolástico era hijo de Rosendo, de quien se afirma que en su época no tuvo rival en la región de la provincia del Valle y de Padilla, ya que tocando acordeón nadie le ganaba.

 De los hijos del “Viejo Cola” con “La Nuñe” o Doña Ana Ospino, seis son varones y heredaron la vena musical del papá y de los dos abuelos: Rafael, Norberto, Misael, Israel, Rosendo y Limedes, todos ellos ejecutan los instrumentos del Aire Vallenato. Rafael, el mayor dejó una estela de melodías en el Roque de Alba, de igual manera Norberto ya a los nueve años de edad, se le despertó la vena musical y allí al lado de su padre comenzó a ensayar el instrumento y fue el primero de los Romero que tuvo fama de artista y buen acordeonero, muchos recuerdan esa época del “Gran Norber” con Rafael Mendoza, Daniel Celedón, Armando Moscote, Gustavo Bula, Elías Rosado, Rey Bolaño y “More” Ovalle. Fue quien enseñó a ejecutar el acordeón a su hermano Israel.

 Rosendo Romero “El Poeta de Villanueva” el mejor compositor de música Vallenata en más de una década que tuvo el folclor en Colombia. Y todas sus composiciones son poemas en la máxima expresión. Quien no recuerda a: “Fantasía”, “Cadenas”, “Mi Poema”, “Mensaje de Navidad” entre tantas canciones que tiene. Que lo inmortalizaron como compositor y que jamás pasan de moda.

 Israel Romero, “El Pollo Isra”, el mejor acordeonero del mundo, galardón entregado por la Academia de la Música en Alemania y quien se inmortalizó con su compadre y hermano Rafael Orozco Maestre, creando la Famosa agrupación “Binomio de Oro”, quienes vistieron de Frac al Vallenato y le colocaron etiqueta de calidad. Su cadencia musical continúa en alza, con su grupo “Binomio de Oro de América” convirtiéndolo en la Academia de la Música. Israel, se ha convertido en un gran descubridor de talentos: por allí pasaron Jorgito Celedón, Jean Carlos Centeno, Junior Santiago y Alejandro Palacio, quien hoy es un flamante actor. Lo más grande para la Dinastía está por venir con “El Pollo Isra”, la Honner de Alemania Fabricará un Acordeón como un honor a él. Reconocimiento más que merecido al mejor Acordeonista del mundo. Un sobrino suyo, hijo de Rafael, está siguiéndole los pasos, José Fernando “El Morre” Romero, quien fuera el Acordeonista del artista Nelson Velásquez, hoy tiene su propia academia musical en Valledupar.

 Escolástico Romero Rivera, padre de los hermanos Romero Ospino tuvo una larga trayectoria musical, especialmente como acordeonista, los bailes de las colitas de la época dan fe de ello, además fue el mejor técnico de acordeón en la región, fue también un gran verseador, sostuvo en varias oportunidades largas piquerías con otro pilar de la música de la provincia: Luis Villar, oriundo de Distracción, Sur de La Guajira. Falleció Escolástico, a la edad de 65 años, 7 de Junio de 1977 en Valledupar, víctima de una Trombosis o para los de hoy Isquemia Cerebral. Villanueva le rindió todos los honores y por ello la tarima de la plaza principal lleva su nombre. ¡La semilla continua germinando y de qué manera!