HERNAN BAQUERO BRACHO

En el año 2.004, se inicia la era bajo la presidencia del mejor acordeonero del mundo, Israel Romero Ospino, “El pollo Isra” quien se hace cargo de la “Fundación festival cuna de acordeones” desde la versión veintiséis, hasta la actual, la versión treinta y tres.  El festival toma un giro de mayor proyección nacional, con el apoyo de la vicepresidencia de la República, en cabeza de su vicepresidente Francisco Santos Calderón, quien haciendo uso de malabarismo le promete el oro y el morro a los villanueveros, hasta la construcción de un metro, noticia esta que fue bien criticada por la radio nacional en cabeza de Julio Sánchez Cristo, sin embargo los villanueveros no le dieron la debida importancia y lo tomaron más como una mamadera de gallo del vicepresidente de la época de los colombianos.

 Pero sí quedo demostrado dos cosas: No supimos aprovechar la presencia y la influencia de la figura del vicepresidente de los colombianos y como él lo afirma especialmente al ex presidente José “kaskita” Mazeneth, no le presentaron ningún proyecto en beneficio ni del festival, ni del mismo Villanueva.  Segundo, lo que sí quedó demostrado fue el cariño y el aprecio del vice, hacia Villanueva, hacia los villanueveros y en especial un afecto enorme hacia Israel Romero Ospino, Calos “Beto” Barros Mattos y José “Kaskita” Mazeneth.

 La era de Israel, ha sido pródiga en varias cosas: Se creó por primera vez la figura del gerente administrativo del festival y dicha posición hoy la ejerce, el ex presidente de cuna y arquitecto Jaime Plata Suárez.  La otra parte significativa y de relevancia fue la creación de la ley 1052 por medio de la cual se declara “patrimonio cultural y artístico de la nación, el festival cuna de acordeones, en el municipio de Villanueva y se dictan otras disposiciones”.  A pesar de que esta ley se creó el 26 de julio de 2006, gracias a la gestión del ex senador cesarence Luis Mariano Murgas, no se ha reglamentado, lo que hasta ahora no ha beneficiado a nuestro festival.

 En la era de Israel Romero, el festival se ha mantenido en la cúspide.  Israel Romero, ha manejado “el cuna” con más aciertos que desaciertos.  Es un hombre probo, recto en sus procederes y cuatro pilares han sido fundamentales en su jerarquía: el ex vice contador de la nación Luis Alonso Colmenares, como asesor externo; el vicepresidente del consejo directivo, Anaís Ibarra Daza, quien ha tenido una connotación de primer orden; la tesorera Betty Mendoza Jiménez, quien le ha funcionado en los corre corre financieros y Alonso Salas Daza, pieza clave en la organización del binomio de oro y que le ha imprimido sentido de pertenencia al “Cuna de Acordeones”.

 Lo positivo de la era de Israel Romero, los espectáculos bailables, la organización y mantener el nombre del festival en la cima de la cultura colombiana.  Lo negativo, la presencia de los competidores en la categoría de acordeón profesional, que hay que rescatar o si no se pierde la esencia de nuestro festival.

 Otro punto importante en la era de Israel, fue la creación de las voces de los ex presidentes de cuna, como una necesidad sentida del futuro del festival.  La inquieta Sara Eloísa Daza Cárdenas, por más de un año ha venido convocando a los ex presidentes, con el fin de aportar su experiencia al actual consejo directivo, el cual se ha mostrado renuente a los consejeros, que por naturaleza son los ex presidentes.  Dos preguntas importantes se han mantenido en el seno de la convocatoria de los ex presidentes: ¿Qué beneficios ha obtenido el festival cuna de acordeones por ostentar el título de patrimonio artístico y cultural de la nación? Y ¿cómo dinamizar la construcción del parque cuna de acordeones?.